Día 58 de Expedición: Llevamos ya varios días desde que fuimos atacados, tras atravesar las cuevas hemos entrado en un valle boscoso en el que hemos perdido el rastro de esos mal nacidos. Durante un día completo andamos en círculos y ayer llegamos a un claro en el que pudimos ver animales increíbles.

Nuestra sorpresa ha sido mayúscula ante la aparición de unos seres gigantescos. Nunca en mi vida creí que pudiera ver algo parecido. Según nos ha explicado el profesor Heston estos animales están extintos y son generalmente llamados Dinosaurios. No pude explicarse como han continuado viviendo aquí ya que hace miles de años que desaparecieron. Si todos estábamos asombrados la cara de asombro de Heston era para reírse, si alguien hubiera tenido el ánimo para ello.

Tras los primeros momentos de asombro empezamos a andar y ¡Casi me mata un árbol al caer sobre mi cabeza! Menos mal que he andado rápido de reflejos que si no me quedo en el sitio.

Era una trampa, los perseguidos se habían dado cuenta que vamos detrás de ellos, por lo que a partir de ahora no queda claro quién será la presa y quién el cazador.
Heston nos informó que los animales que teníamos delante eran herbívoros así que si no les hacíamos nada ellos nos deberían dejar en paz, lo que no impedía que tuviéramos gran respeto por esas criaturas gigantescas y lo que nos podían hacer si se enfadaban.

Pero el día acababa de empezar y las sorpresas serían muchas aún, cerca del animal del cuello largo, el señor Heston me comentó su nombre pero lo he olvidado completamente, Kgono descubrió la presencia de una partida de guerreros escondidos, estaban listos para atacarnos al pasar, estaban demasiado cerca del Gigantón por lo que preferimos dar un rodeo y evitar el combate tan cerca de ese grandísimo animal que no sabríamos cómo reaccionaría.

Aquí el grupo quedó dividido mientras que yo y Sir Henry Wayne rodeábamos por la izquierda la charca, el resto del grupo lo hacía por la derecha.

¡Por fin un golpe de suerte! Mientras que nosotros rodeábamos por la izquierda Van Cleef descubrió unas huellas que se dirigían hacia el Norte, pero ¿Iban el Señor y la Señorita Eastwood con ellos? Eso era algo que no nos decían las huellas así que empezaron a buscar por los alrededores a ver si encontraban algo más, mientras nosotros continuábamos la marcha por el otro lado buscando alguna otra pista.
Y entonces se les echó encima otra partida de guerreros, eran 5 y lo único que pudieron hacer fue rechazar como pudieron los lanzados que les tiraban.

Finalmente consiguieron rechazarlos combatiendo cuerpo a cuerpo y cuando pudieron hacer uso de sus armas de fuego no quedó ninguno vivo.

Ante esto y no sabiendo si habría más de esos guerreros por ahí esperando atacarnos nos reunimos todos y decidimos seguir las huellas rezando para que los prisioneros fueran en ese grupo.
¡La suerte no nos ha abandonado en este lugar demoniaco! Las huellas que habíamos seguido eran las correctas, Van Cleef ha vuelto a encontrar el rastro bien claro y ahora un día después y sin novedad recortamos la distancia con los secuestrados.

La verdad es que lo de sin novedad es un decir a parte de un gran número de animales gigantescos, llevamos oyendo un estremecedor rugido desde ayer. Para mí que alejarnos del animal que emite esos ruidos nos espolea más incluso que la cercanía de nuestra presa. De verdad espero no ver jamás al animal que parece nos persigue…
En Málaga a 09 de febrero de 2009
Fdo: IFC


